La fiesta de las emociones


Alegría, miedo, tristeza, ira, sorpresa y asco son las emociones básicas, pero ¿qué se deriva a partir de ellas?
Las emociones básicas son solo el inicio de un mundo de sentires inmenso con el que seguro no estamos identificadas.

Y es que sabemos manejar mejor las emociones que son placenteras como la dicha o el entusiasmo, pero cuando la emoción no lleva consigo placer como la frustración, la decepción o el desaliento, hacemos entonces todo lo posible por no sentirla o por ocultarla para que no la noten.

Es cierto, nadie nos ha enseñado a expresar nuestras emociones, es una cultura relativamente nueva, de hecho cuando buscas artículos en la web que hablen sobre vocabulario emocional, la mayoría están enfocados en enseñanzas aplicadas a los niños pero pocos le apuntan al adulto como para que sepa diferenciar, por ejemplo, entre una emoción de miedo y una emoción de ira.

Carta al mar


Un lugar que te ha marcado no tiene porque estar separado por kilómetros y kilómetros, a veces no hay tanta distancia entre ese lugar y tú; quizás ninguna distancia. Es muy probable que ese sitio esté mucho más cerca de lo que pensabas, a lo mejor incluso está dentro de ti, o ese sitio simboliza mucho de lo que eres.

Mi relación con el mar es simbólica, llena de metáforas que explican muchas cosas.

Vivo rodeada de mar, siempre ha sido así desde que tengo uso de razón. El frío y la humedad me han acompañado siempre, es una sensación permanente dentro de mi que se mantiene a lo largo de los años.

Hay relaciones con lugares, olores, colores o paisajes que son difíciles de explicar. Al igual que esa relación de la que no eres capaz de entender porque quizás, no habéis cumplido una misión juntos; esa misión a la que inevitablemente tenéis que hacer frente y que ni siquiera sois conscientes de ello.