La tristeza y sus visitas

Querida tristeza, voy a empezar dejando las cosas claras entre tú y yo. Quiero decirte que te amo porque eres mía y, algo mío no puedo sino que amarlo.

Para mi eres una de tantas emociones que he aceptado y aprendido a  sentir. 

Te confieso que  tú, en concreto, me confrontas con LA VERDAD y, para mi, buscadora incansable de la verdad, esto significa TODO.

Me haces sentir qué y quién es importante en mi vida y qué no: personas, emociones y experiencias.

La tristeza de la traición


Muchos creen que aquellas personas que trabajamos y nos preparamos en el área del desarrollo personal y empoderamiento no nos enfrentamos a problemas o dificultades y esto es completamente falso.

Todos nos enfrentamos a desafíos, problemas y dificultades diariamente, pero lo que nos diferencia es la forma como tendemos a vivir esos momentos.

En este espacio abro mi corazón y te cuento sobre cómo viví la tristeza de la traición.

Según la RAE, la traición se define como una falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.

Mujeres que aprendieron de la tristeza


Como sabes, en mi blog Espacios de Soledad hago cada año un proyecto de escritoras invitadas y este año no es la excepción.

El primer año fue de entrevistas, el segundo de relatos, el tercero de cartas, y para este cuarto año quiero que le escribamos a la tristeza.

¿A la tristeza? Sí, a la tristeza.


Seguramente pasaste o estás pasando por un episodio en el que la tristeza vino a visitarte, y de seguro que al abrirle la puerta no le dijiste "pasa, eres bienvenida", probablemente no ¿verdad?


Hablar de la tristeza no es muy común, todos están buscando la felicidad pero pocos conversan sobre atravesar la tristeza, sobre vivir el duelo, sobre lo sanador que es llorar hasta que la tristeza se vaya.