Mujeres que viajan


Por tercer año consecutivo mi blog abre sus puertas para aceptar escritoras invitadas, el 2017 fue el año de las Mujeres que se aman y el 2018 el de las Mujeres que aprendieron a querer, el primero fue de entrevistas y el segundo de relatos, pero para el 2019 el proyecto lleva como título Mujeres que viajan y está enfocado en las cartas, así que si te gustan mis proyectos, te lo cuento en los próximos párrafos.

Por si no lo sabes me encanta escribir cartas en mi blog y pensar en un proyecto basado en cartas me parece fascinante.

Mis invitadas este año describirán el proceso de superación personal que cada una ha pasado desde una ciudad que haya marcado significativamente sus vidas.


Este proceso de sanación lo van a describir desde su inicio, tal vez en una etapa más relevante o hasta desde un punto de vista bastante místico si así lo prefieren.

En estas cartas sabremos porqué estas ciudades que ellas escogieron son tan especiales y qué ocurrió en cada uno de estos lugares como para que formen parte del crecimiento personal de cada una de estas mujeres, tal como yo lo hice en Carta de despedida a una ciudad.

Es un proyecto inédito en el que leeremos cartas muy profundas y en donde mis invitadas van a descubrir cosas que tal vez no vieron mientras estaban en estas ciudades donde vivieron o visitaron, ellas tendrán la oportunidad de que sus corazones regresen de nuevo y vuelvan a hacer el recorrido por cada calle, pero esta vez la senda la van a trazar con palabras.

Mujeres que viajan son todas esas mujeres que salieron de su zona de confort y buscaron otro lugar y coincidieron en esas esquinas donde se descubrieron a sí mismas, y donde además se encontraron con su soledad frente a frente y abrazaron su sombra y se dieron cuenta que muchas veces hay que viajar kilómetros de distancia para hacer el regreso a nuestra casa interna.

La mayoría de estas cartas tendrán como destinatario una ciudad, lugares, calles, esquinas, personas que habitaban esos espacios y cómo esos espacios dejaron huellas internas en estas escritoras que regresan al itinerario reescribiendo el viaje y marcando de nuevo los pasos de cada recorrido.


En la actualidad es muy común ver a cientos de mujeres viajando solas alrededor del planeta, mujeres ayudando a otras mujeres, reencontrándose con antiguos amores, mujeres conociendo nuevas amistades, mujeres asistiendo a reuniones de trabajo, cerrando negocios, dando conferencias o haciendo voluntariados, esas mujeres están justo ahora en muchas ciudades del mundo y la presencia de ellas está inundando la buena energía del planeta y parte de esas mujeres están ahora en mi proyecto de escritoras invitadas.

Como es característico en cada uno de mis proyectos me gusta manejar un mismo criterio de presentación, recolectar frases y resaltar a cada una mis invitadas durante todo el año, así que este año nos esperan lecturas muy interesantes y fuera de lo común, lecturas para leer almas y para saber que por todas partes hay mujeres que viajan, y mientras viajan, estas mujeres se están reencontrando consigo mismas.

Así que abre bien los ojos porque una mujer que viaja sola no es precisamente una mujer que esté disponible para otra cosa que no sea para descubrirse a sí misma, una mujer que viaja sola no necesariamente está buscando a alguien que le haga compañía, porque la soledad que justo ahora le duele es la que le ayudará a llenar cuadernos describiendo el periplo, es la que le dará la toma perfecta para encontrar fotos grandiosas y es la que le susurrará al oído para que la inspiración llegue en esos momentos en los que la solitud duele en lo más profundo del alma.

Mujeres que viajan es mi proyecto de escritoras invitadas para el 2019, es un proyecto de cartas, un proyecto de odisea interna, un proyecto para mujeres que aman viajar y, que al regresar del viaje, les gusta recrear cada paisaje con la escritura y pintan párrafos como si revelaran carretes de fotos.


Doce mujeres nos harán conocer con sus palabras ciudades como Madrid, Shanghái o Venecia, ciudades en las que tal vez ya has estado pero de seguro las viviste de forma diferente, es por ello que al recorrerlas de nuevo desde las cartas sentirás que paseas otra vez por sus calles como quien pasea por un rincón escondido de la mente y que solo accedemos a él a través de las letras ajenas de alguien.

No me queda más que invitarte a mujeres que viajan donde cada carta te hará vibrar de emoción por medio de ciudades que simbolizarán viajes internos.