En busca de mi crecimiento interno


Refinar y mejorarme como persona es un objetivo que lo llevo muy claro y en el cual he estado trabajando desde hace algún tiempo, el impulso por conseguir un estado de plenitud es una fuerte motivación para mí, la postura básica que tengo hacia la vida y mis prioridades se han volcado hacia un estado de realización interior cuya meta no tiene un límite establecido, al menos que ese tope signifique la libertad absoluta de mi alma.
Siempre estoy abierta a nuevas experiencias, tal vez esto sea porque necesito de constantes estímulos y actividades de índole mental en las que también se involucre la contemplación y por ende la creatividad. No me gusta verme inmersa dentro de las expectativas de los demás, y como me gusta improvisar, esto suele ser bastante decepcionante para los otros, además como mi espíritu no es para nada competitivo, no ando midiéndome con nadie ni entrando en las comparaciones, es por ello que cuando toca jugar, por lo general me retiro.

Mi mente no funciona estrictamente de manera lineal ni lógica, lo hace más bien de una forma intuitiva, soy más una poeta que una científica racional, me atrae el misticismo y tengo profundos anhelos y aspiraciones espirituales, lo intangible me parece tan real como el mundo concreto externo, así que como buena pisciana me encanta divagar en mi mundo de sueños y fantasías, por lo que me gusta estar en ambientes no estructurados que me permitan tomar mis propias decisiones, detesto seguir rutinas y me es agobiante hacer las cosas de la misma manera.

Quiero convertirme en ese tipo de personas que están conscientes de sus emociones y son capaces de discernir cuando algo los agobia emocionalmente, esas que determinan su cuota de responsabilidad dentro del agobio y que siempre saben regresar al mundo de la sensatez. Me encantan esas personas que no tienen miedo a soltar ni a decir adiós ni a cerrar etapas, esas que precisamente no le temen al vértigo emocional.

El crecimiento interno consiste en una búsqueda de la propia personalidad y de cómo ese encuentro se convierte en un descubrimiento de las cosas que no son tan obvias, es la manifestación de la propia verdad en su más pura esencia aunque ello cause un inmenso dolor, se trata de indagar en nuestro interior y preguntarse dónde duele y desde cuándo.

Internamente casi siempre me divide la indecisión, tengo necesidades emocionales conflictivas que complican mi vida personal, pero la buena noticia es que las tengo identificadas y estoy trabajando arduamente en ellas, no es fácil deshacerse de un pensamiento que lleva mucho tiempo estructurado y con el cual nos hemos acostumbrado a vivir y a sentir.

El desarrollar el amor propio y la auto aceptación es la tarea más importante que estoy emprendiendo en este momento, me he dado cuenta del comportamiento insensible que he tenido conmigo misma y lo estoy llevando a actos beneficiosos de plenitud, conduciéndome a un sentido más amplio de mi intuición, diferenciando lo que realmente soy, lo que me veo y lo que los otros ven de mi.

Cuando uno se convierte en una persona profundamente reflexiva, se va inclinando hacia el crecimiento personal de manera espontanea, comprendiendo sus propias posibilidades y capacidades para contemplarlo todo desde un punto de vista evolutivo, mientras que a las personas y a los espacios se les puede apreciar desde un nivel pleno.

Esto no quiere decir que uno se crea superior a los otros, porque cuando el crecimiento es interno no se suele mirar hacia afuera. Es común toparse con personas interesadas en las relaciones interpersonales y no con quienes solo se inclinen por lo superfluo.

Mi mayor anhelo es que todas mis relaciones se vuelvan armoniosas y equitativas, pero para ello debo conjugar mucho el verbo aceptar, empezando por aceptarme a mí misma. La emotividad excesiva y la intensidad emocional desbordada son dos armas que debo usar a mi favor y no en mi contra, para volverlo luego un equilibrio de mi mundo interior.

Si tú también andas en busca de ese crecimiento interno, compártelo en los comentarios, si sigues cada semana mis escritos, coloca aquella frase que más llamó tu atención o el post que definitivamente tocó tus fibras, si con el trabajo interior has descubierto capacidades en ti que antes estaban dormidas, por favor házmelo saber, si no lo quieres hacer público lo comprendo, también me puedes redactar un email, yo escribo para crecer por dentro, te invito a que tú también lo hagas.