Las mujeres de mi vida



Este post va dedicado a mi madre, mi hija, mis abuelas y bisabuelas, a mis tías, mis hermanas de sangre y de alma, a mi suegra, mis primas, sobrinas, cuñadas y amigas, a mis compañeras de trabajo y estudio, a todas aquellas mujeres que momentáneamente o por largo tiempo tocaron mi vida, a las que aún no llegan y a las que ya se han ido, a todas gracias, para algunas es un hasta siempre, para otras, quizás, un hasta nunca.


Quiero decirles que no pretendo repetir los errores del pasado, que como mujeres nos unieron anécdotas similares e historias comunes, con las que muchas veces llegamos a coincidir en las mismas culpas y tropezamos con piedras parecidas por el simple hecho de tener historias femeninas repetidas.

Voy a tener la valentía suficiente para cambiar el rumbo y hacerlo de manera diferente, renunciando a ese hilo ancestral que me une al pasado y rompiendo esa lealtad que me mantiene unida a los sistemas familiares, así que aquella que me antecedió y no concluyó algo o lo dejó irresuelto, no lo voy a tomar como mío para concluirlo en el presente o futuro o dejarlo como herencia a las mujeres que me sigan.

Entrevista Marzo: Odina Macias



Las mujeres del mundo necesitan referentes cotidianos que las inspiren y las orienten a reconocerse en otras mujeres que están trabajando en ellas mismas y que alguna vez estuvieron en la esquina de la baja autoestima, es por ello que he creado Mujeres que se aman, un compendio de entrevistas donde conoceremos a mujeres grandiosas que simplemente se han superado a sí mismas a través del amor propio y de educarse de manera correcta en el amor.

Odina Macias es mi tercera invitada y nos trae una entrevista profunda y llena de mucha reflexión con la que no quedarás indiferente a sus palabras, es la escritora de Cami A L´Estel un blog que apunta hacia el desarrollo personal, o como lo diría mi invitada en sus propias palabras, a “ayudar a otras personas a vivir la vida plena con la que todos soñamos”.

Si tienes dudas sobre cómo tomar ese camino de crecimiento hasta llegar a eso que parece imposible y que es el privilegio de unas pocas como lo es el amor propio, pues en esta entrevista, con palabras sencillas y llenas de amor, sabrás qué fácil se toma el sendero hacia la valía personal.

40 cosas sobre mí



Marzo es el mes de mi cumpleaños, y este marzo tiene algo en particular porque es cuando subo el escalón hacia una nueva década, una donde justamente muchos entran en la famosa crisis existencial o la que te ubica en la mitad de la vida, no sé qué me espera, lo único que sé es que mis prioridades han cambiado drásticamente, uno de esos vuelcos extraordinarios que da la vida y en los que debes reestructurar o recomponer tus metas.

Lo cierto es que estos primeros 39 años de vida merecen una honra especial, un recuento y anecdotario que hable sobre mis gustos y preferencias, aquellas vivencias que quedaron suspendidas en mi memoria y que volvieron al papel cuando decidí escribir las cuarenta cosas sobre mí.

¿Y por qué 40? Pues porque es justo la edad que tengo ahora, comencé escribiendo este post teniendo 39, pero lo público ya con mis 40 encima, es por ello que quiero destacar esta decena y precisamente atribuirla a cosas que me describan o que comenten episodios de mi vida, si te gusta lo que subrayo en cada post y me sigues recientemente o desde hace tiempo, y además te gustaría conocer un poco más de mi, pues en este conteo te revelo algunas cosas que de seguro llamarán tu atención y puede, ojalá, que te inspiren.

Desde qué herida nos relacionamos



Todos los seres humanos estamos heridos, unos en mayor y otros en menor medida pero heridos, las heridas de unos son más dramáticas y las de otros menos demostrativas, pero heridas al fin, esas que no resolviste en la infancia o que te hacen creer que no eres suficiente para cualquier amor, esas que has escondido por mucho tiempo y hasta colocaste una muralla emocional para que nadie las reparara, pero siempre hay alguien que tiene mucho que ver con tu historia o alguien que no es ajeno a tu herida.


Nuestras heridas son las que nos encuentran y nos hacen coincidir, ellas nos conectan y nos sitúan en un mismo escenario y hacen que conjuguemos nuestra vida en plural, si entendiste esto, entonces entiendes de qué va la vida y porque hay personas que se parecen a lo que tanto nos duele y nos lastima.

Mi herida hace resonancia con tu herida y desde allí nos atraemos, pero luego que se nos cae el ropaje del enamoramiento y comenzamos a mostrarnos tal como somos y el otro me hace ver su verdadera esencia, es allí cuando queremos salir corriendo porque se activa el juego de las proyecciones y comienzo a ver lo que no me acepto en el otro y prefiero evadirlo antes que afrontarlo y detenerlo, así que lo repito en la próxima relación hasta que me vuelva a mostrar mi propia herida y yo vuelva a salir huyendo.