Imagina por un momento que tu vida
es una casa llena de ventanas y que alcanzar la plenitud significa que todas
estas ventanas estén abiertas, cuando hay rencores, reproches y egoísmo, muchas
de esas ventanas permanecen cerradas, si andas en la búsqueda de las
profundidades de tu ser, comprendes que la casa interior debe estar iluminada,
un hogar con ventanas abiertas es un espacio por donde el aire corre, las
cortinas se levantan y el bienestar te alcanza.
Cada experiencia de tu vida crea de
inmediato una cerradura y por ende una ventana, cada ventana es una ventaja,
una perspectiva, un camino andado, una posibilidad para abrir aquellas ventanas
que por mucho tiempo han estado cerradas, date cuenta que por dentro eres un
cumulo de emociones anidadas, que pasado el tiempo y luego de haberse quebrado
algunas esperanzas, hay ventanas que se te quedaron entre abiertas, cerradas o
rotas.
