La mujer que crea que con su amor puede cambiar a los demás sin primero
haber intentado cambiarse a ella misma, es una antigua mujer romántica, y digo
antigua por no decir arcaica ni retrograda, la mujer de antes jugaba a hacerse
la indispensable para que no la dejaran de amar, la de ahora, ha descartado de
su vida la palabra necesidad.
Si por mucho tiempo te has empeñado en darle a ese hombre lo que eres
incapaz de darte a ti misma, si has perdido conexión con tu ser por desbordarte
de amor y sacrificarte por el mismo motivo, has llevado tu concepción de
romanticismo al lugar equivocado.
Sé que ya te lo he dicho antes, pero es importante recalcarlo, el mejor
romance de tu vida es el que tengas contigo misma, los caminos hacia tu corazón
solo los conoces tú, y al tenerlos claros, podrás conducir a quien llegue a tu
vida, o a quien ya se encuentre en ella, a los linderos de tu alma para
ratificar la felicidad que tú ya posees.
