Todavía no cumplo los 40 pero estoy a unos
cuantos meses de lograrlo, me han
contado que es una década estupenda, ya te sientes más segura de ti misma y
pisas con más fuerza y determinación aquello que te planteas, al parecer las mujeres por estos años ya
van más claras frente a sus propósitos de vida, y además, dicen que el sexo
es fabuloso; pero nadie me ha contado
sobre cómo le hizo para superar los treinta, nadie me ha dicho de cómo no
quedarle agradecida a una década que te da tanto y justo la que te prepara para
entrar en la madurez de la vida.
Inicio mis treinta con la muerte de mi padre,
qué grandiosa forma de comenzar una década, sí lo sé, estoy siendo irónica,
pero es que luego de casi diez años me doy el lujo de sacar el sarcasmo a
pasear porque aquel dolor me costó tres años en superarlo, es decir, el 30% de esta década me la pasé en duelo
y el resto fue algo así como acomodar el dolor en mi interior para que
aprendiera a vivir con mis aciertos y alegrías, así que en mi equipaje emocional
llevo a cuesta esta tristeza, entre otras tantas que no son tan obvias ni
explícitas.
