Personas altamente sensibles



La sensibilidad es un concepto muy mal visto en nuestra sociedad, al parecer las personas muy sentimentales son tildadas de débiles, dramáticas, desbordadas y un poco excesivas, pero lo cierto es que el 20% de la población mundial son personas altamente sensibles con características emocionales muy marcadas que pueden sentir los acontecimientos con tanta profundidad que puede ser difícil de comprender desde una óptica más práctica y menos sensitiva.

Si a tu alrededor hay alguna persona muy intuitiva, susceptible, tal vez retraída que se ve más afectada que los demás en cualquier acontecimiento, entonces te encuentras ante alguien elevadamente sensible. Este tipo de personas pueden ver aquello que los demás no ven, sentir los acontecimientos desde otra perspectiva y llevar a cabo la tristeza y el sufrimiento desde un punto de vista más profundo.

Pero ocurre que la persona sensible que tienes más cerca de ti, eres tú misma, sientes que reflexionas más que los demás, que eres muy intuitiva y con tendencia a profundizar en cualquier tema, lloras con facilidad, te agobias fácilmente, las películas violentas te abruman, tienes gran susceptibilidad a las críticas ajenas, observas cosas que los demás suelen pasar por alto, aparte los olores te llevan a instantes exactos de recuerdos, y además, sabes que las otras personas llevan otro ritmo y no tienen tu umbral emocional, entonces estás en conciencia que eres una persona altamente sensible.

La sensibilidad se toma como un defecto porque al parecer sufres más que los demás, pero en realidad la sensibilidad te aporta unas cualidades especiales que te hacen diferente del resto, es una virtud que te otorga una forma singular de vivir y de sentir, tienes una vida interior muy rica y compleja que te permite ir más allá de la exacta realidad, no es un defecto ser altamente sensible, todo lo contrario, puedes considerarlo como un don, el don de empatizar, el don del conocimiento emocional, el don del altruismo, lo cual te indica que ser sensible es conocer las emociones mucho más de cerca y gracias a ella tienes una vivencia intensa desde el corazón.

Como recibes más información que una persona con una sensibilidad mediana, tienes la capacidad de percibir los estados emocionales de la gente, incluso la rabia de alguien así esa persona no emita palabra alguna, la sensibilidad te hace vulnerable al comportamiento de los demás y a sus carencias emocionales, como vives desde el corazón y no desde la razón, puedes llegar a pensar que los otros son insensibles, sin saber que ellos sienten de una manera diferente.

La alta sensibilidad no se cura, naces con ella y aprendes a vivir con ella. (tuitea la frase) Si entiendes que eres altamente sensible ya tienes la mitad del camino recorrido para la autogestión, la idea es desarrollar una sensibilidad sana, una que no afecte tu entorno ni te coloque en el bando de los perturbados, “todo te lo tomas muy a pecho” es algo que escuchas con mucha frecuencia, es bueno ser intensa emocionalmente pero sin ser propensa a la ansiedad ni a la depresión.

Aprender a tomar pausas, sé que sientes placer en tus espacios de soledad, entonces búscalos, la contemplación es muy importante para ti porque es una forma callada del disfrute, con esto no te distancias emocionalmente de nadie, sino que te acercas a tus propias emociones para apaciguarlas y darles el verdadero tamaño a esas cosas pequeñas que agrandaste desde tu sensibilidad y las convertiste en problemas.

Caes en la categoría de alta sensibilidad cuando puede fácilmente tu piel erizarse al escuchar una canción, una voz e incluso el silencio, lo cual quiere decir que tu información sensorial se expande cuando personas violentas en su forma de expresarse agreden tu sensibilidad y esto hace que distorsiones tu realidad, como eres reactiva emocionalmente, tiendes a darle a los sucesos una dimensión exagerada, por lo que te cuesta lidiar con los hechos reales al darles, desde tu imaginación, un volumen inalcanzable, esto fácilmente puede afectar tu salud mental y corporal si no empiezas a gestionarte de otra manera.

Retomarte y aislarte es lo mejor que puedes hacer para asimilar bien la información que vas recibiendo a lo largo del día, si eres de las que trabajas en ti a diario sabes qué desechas de ti y qué vas incorporando, entonces puedes estar al tanto de tus cambios y de cómo afectan tu entorno, y lo más grandioso, es que puedes ver cómo el mundo y las personas que te rodean te van devolviendo ese cambio sin sentirte extremadamente sensible y sin vulnerarte ante los demás.

Me topé recientemente con este concepto de alta sensibilidad y me sentí muy identificada y quise traértelo en este post a ver si tú también lo asocias con tu sentir de vida, ¿sabías que existen diferentes tipos de sensibilidad? Está la activa, la pasiva, la creativa, la emocional y la intelectual, ¿en cuál de ellas te encuentras tú?

Agradécele a tu sensibilidad el hecho de vivir la vida más intensamente y a no sentirte culpable por querer estar más tiempo en soledad, ahora comprendes que el querer llorar de la nada no se lo debes a una debilidad de personalidad, sino a una condición de sensibilidad que por mucho tiempo te ha tocado la puerta para que la identifiques, y tú la rechazas al querer ser igual que los demás que no tienen esa necesidad de llorar por cualquier cosa, cuando eres grandiosamente distinta, intensa por dentro, reflexiva y empática.

¿Eres altamente sensible o te relacionas con alguien muy sensible? Cuéntame tu experiencia.