Ojalá estés embarazada
y hayas coincido con este post, ojalá hayas tropezado con estas líneas porque colocaste en el buscador algo
relacionado con una maternidad
consciente y diste clic en este enlace.
Te cuento que hace dos meses dejé de estar
embarazada y físicamente ha sido una de las experiencias más dolorosas que he
podido vivir, eso de esperar dos bebes al mismo tiempo puede llevar el cuerpo a
un límite en el que el dolor y las proporciones se escapan de lo esperado.
Como madre de una adolescente no puedo negar
que me afectó la idea de tener que comenzar de nuevo, luego de más de una
década me sentía como toda una novata y de hecho el médico me confirmó que era primeriza funcional, así que después de
tanto tiempo y de ver a mi hija tan bien encaminada emocionalmente, no sabía si
estaba preparada para volver a criar.
Quedar embarazada es
el resultado de un milagroso acto de amor que se llama fecundación, un instante de la vida que te
marca hasta la eternidad en el que un ser se une a ti a través de tu sangre y
se imprime en tu vida con un sutil “para siempre” a través de tu alma.
