Puede que durante un tiempo hayamos sido una mujer permisiva, pero luego despertamos de ese letargo y dejamos de
cederles a algunas personas nuestro poder para que se aprovecharan de nosotras.
Luego pudimos haber pasado por un tiempo de bastante estrés y
depresión y pudimos habernos convertido por una temporada en una mujer ansiosa.
Tal vez tuviste una que otra mala relación y con el tiempo en vez
de convertirte en una mejor persona sucede que cada vez fuiste más dependiente, controladora y posesiva
