Un blog resumido en un post


¿Es la primera vez que visitas este blog? O ¿ya llevas tiempo siguiendo semana tras semana cada lectura? Te cuento que este es un post resumen de muchos de los escritos hasta ahora publicados, tal vez llegaste aquí por casualidad y te gustaría saber más de qué trata este blog, quizás te perdiste por algún tiempo y hay lecturas que no alcanzaste a leer porque pudieron no haberte interesado en aquel entonces o porque simplemente no llegó a tu correo la novedad o no lo viste en alguna red social donde me sigues, pues hoy quiero hablarte de mis escritos favoritos, de los que me marcaron y de aquellos que han tenido frecuentes visitas.
Comencé a escribir en Espacios de soledad en una época de mi vida en que la soledad tuvo mucho protagonismo, cuando escribí Comprendamos la soledad era precisamente para profundizar en el término y para darle sentido a este blog.

He tocado muchos temas, pero definitivamente el de pareja es el que más asiduos lectores tiene, mi primer escrito al respecto fue Seamos uno en pareja, luego fui progresando en la temática cuando abordé Somos el espejo del otro, Amamos sufriendo, Celamos o amamos, Comenzamos sin sanarnos, Comprendamos la crisis de pareja, Relacionarnos no es vincularnos, entre otros, escribir sobre la convivencia amorosa no me hace experta en el tema, más bien trazo líneas para comprenderlo y aplicarlo a mi vida, a mi relación, a mi amor por el otro como un reflejo del amor hacia mí misma.

Crezco mucho cada vez que redacto un nuevo artículo, al principio le escribía a un lector desconocido y ajeno, pero ahora soy más cercana y hasta le tuteo a mi lector con toda confianza, tanto así, que me he vuelto más confesional y abierta, cuando escribí De este lado de la vida dejé expuestas mis nuevas prioridades, de hecho cuando publiqué Vivir la vida que uno quiere, hice saber la nueva forma en la que quiero ser cada día.

Lo estoy entendiendo todo ahora de otra manera, el amor hacia mí se ha vuelto mi principal objetivo, en Vinimos para amarnos y Buscando el amor propio lo explico de forma detallada y sensitiva.

Lloré al escribir Vivimos despidiéndonos y me despedí de una etapa de mi vida con Todos somos recuerdo. En un viaje de fin de semana comprendí que No regresamos iguales y para convencerme a mi misma a fluir con los cambios escribí sobre Romper la rutina, abrir el camino; a fin de cuenta somos lo que escribimos y terminamos desnudándonos en cada letra.  

Felicidad y tristeza son dos palabras que afronto mucho, en Hablemos de felicidad no pude dejar de lado a la tristeza, y en No distraigas a la tristeza no pude obviar a la felicidad, con la certeza de que todas las emociones son importantes y que cuando las acumulamos lloramos para limpiarnos.

Aunque sientas que mis palabras te tocan, a veces las escribo desde lejos y otras veces suelo escribir viajando, solo puedo decirte que cuando el alma nos habla no queda de otra que plasmarlo y hacerlo letras. 

Sé que puedo parecer muy poética, sobre todo cuando escribo un post como La esquina rota de un corazón entero, pero cuando entras y profundizas en la lectura, te das cuenta que lo poético está vestido de una grandiosa realidad, de un corazón entero que puede seguir amando.

Nuestro lenguaje interno siempre sale a la luz, sobre todo cuando esperamos lo que no damos, cuando nos saboteamos la felicidad y cuando buscamos aprobación. Ya son casi dos años escribiendo sobre crecimiento personal, esculpiendo mi personalidad, evolucionando mi actitud, solo quiero amar de otra manera y hacerme distinta con el tiempo logrando la mejor versión de mi misma.

En todos los escritos siempre están involucrados el amor y la vida, el perdón y la superación, Nademos hacia el perdón es una lectura que toca las fibras y nos libera, nos cambia la mirada limitada por el pasado, deja libre a todas las personas que han sido parte de nuestras vidas y nos da la oportunidad de ver a los agravios desde la compasión.

Si has llegado hasta aquí y aún no has hecho clic sobre ninguna de las lecturas recomendadas, solo me queda decirte que las dos más leídas son No entramos a la cueva y ¿De quién nos enamoramos? Pero si lo que quieres saber cuál de todas es hasta ahora mi preferida, puedo sugerirte dos: Los hijos: compañeros de la vida y Carta a mi futura yo.

No importa por dónde comiences a leer este blog, no hay una consecución que lo restrinja, no hay una ruta predeterminada, no hay un camino estricto de lectura, solo déjate llevar, hay muchos posts que no alcancé a mencionar, te invito a que entres y los descubras, he hablado del abandono, del miedo, de la culpa, del orgullo, del duelo, así que explora y haz de este blog un lugar para tu propio encuentro.