La cadena de la inspiración


Hoy en día hay una gran cantidad de temas desarrollados en la web para el gusto de cada quien, particularmente soy una apasionada sobre temáticas de crecimiento personal y travesías viajeras, así que si quiero inspirarme tengo mis blogs favoritos (incluyendo el mío) en los que busco lecturas que me motiven e iluminen mi creatividad.


Cuando la musa inspiradora aún no baja hacia mí, suelo buscar temas de espiritualidad y emociones saludables o maravillosos relatos de aquellos países que aún no visito, tengo autores predilectos a los que no solo me limito a leer, sino también busco entrevistas y videos para profundizar en sus puntos de vista, así que cuando los escucho, ocurre que muchos afirman haber tenido un modelo a seguir o alguien que los inspiró a estar donde están, esto me puso a pensar sobre una gran cadena de inspiración que muchos estamos haciendo, y sin darnos cuenta, estamos trabajando por un mejor planeta.

La idea es hacernos conscientes de esta cadena y obrar conformes a que de alguna forma todos estamos siendo un modelo para alguien más; me encanta saber que puedo llegar a ser un punto de referencia inspiracional con el que muchos allegados están buscando un buen ejemplo, con el solo hecho de que existan para este blog lectores frecuentes cuya sensibilidad haya sido inspirada por mis letras, me hace sentir un componente importante dentro de la cadena.
 
Pero la inspiración no es un acto que se pueda conseguir en cualquier parte, muchas veces para encontrarla me leo y me releo, camino, viajo, me quedo quieta, escucho mi silencio, me grito por dentro, lloro, me rio, y luego de todo eso, escribo de nuevo. A veces no salen tan fáciles las palabras, se atascan, llegan en ideas sueltas, se marchan, regresan sin previo aviso y me miran de lejos cuando quiero atajar sin éxito alguna frase que se escapa y no vuelve luego.

La inspiración puede venir en cualquier momento luego de haber conversado con alguien, de haber leído un buen libro, de haber caminado la arena y dejar que el mar toque mis pies, de haberme despedido o de haber regresado, o con solo ver el actuar bueno o malo de las personas, descarto o rescato lo que le sirva a mi emoción.

Si todos estamos inspirando a todos, si vamos por la vida llenando y absorbiendo ideas, yo te pregunto ¿qué estás haciendo tú por el otro?, ¿a quién estás inspirando?, ¿quién te motiva?, ¿a quién sigues?, ¿ese que sigues es modelo de inspiración? Hay personas que son de gran motivación para nosotros, puede ser un hermano mayor, alguien que ya murió, incluso alguna persona de la próxima generación como tu hijo o tus alumnos, la idea es dejarnos contagiar, pero también estimular a los que son parte de nuestra cotidianidad.

Imagina que todos estamos tomados de la mano armando esta gran cadena y que nos ayudamos mutuamente, tal vez solo te parezca un tonto sueño ya soñado por miles de personas, pero sigue siendo una realidad tan certera como el gesto amable que tuviste esta mañana o como esa sonrisa que alguien te regaló y que tanto necesitabas, esos gestos tan simples y que llenan tanto, terminan siendo grandes motivos de inspiración.

Aparte de esas simplezas cotidianas, viajar es mi mayor inspiración, me encanta cuando veo los transeúntes con sus portátiles terminando informes o entregando artículos en salas de esperas. Los aeropuertos del mundo no necesariamente están poblados de personas millonarias, están los que se trasladan por trabajo, los que vuelan miles de kilómetros para salvar al planeta, los que esperan ansiosamente ver a su familia, los que viajan sin rumbo fijo en busca de aventuras y nuevos destinos, los que estudian, los que comunican, los que nos hacen volar con sus palabras una vez que culminan un recorrido.

¿Cuál es la forma en la que mejor te inspiras? No necesariamente tienes que ser una de esas personas que trabajan constantemente en procesos creativos para sentir inspiración, hablo de tu motivación personal, de aquellas actividades que te impulsan a ser tu mejor versión.

Amar siempre es inspirador, y disculpa mi indiscreción, pero ¿te estás amando a ti mismo? Porque como lo he recalcado en reiteradas oportunidades, la mejor forma de caminar inspirado por la vida es llevando el amor propio como bandera.

Inspírate, déjate inspirar y permite que los demás se inspiren contigo, no escondas tu talento, comparte lo que sabes, no subestimes a las personas de corta edad porque tanto de los adultos como de los menores se puede aprender, si crees que ya lo sabes todo, revísate, puede entonces que ya te toque partir, todos los días se descubren cosas nuevas, si ocurre que ahora ya nada te asombra, si has dejado de sentir grandeza en tu corazón, te invito a unirte al mundo y a participar en la gran cadena de la inspiración, así que comienza dejando un comentario y haciéndome saber lo que más te inspira.