Lo que entiendo de la vida (Post invitado)



Me encanta tener un post invitado, refresca al blog y se pueden compartir diferentes puntos de vista sobre la vida y el vivir, como la lectura de esta semana, en la que veremos la concepción de vida de mi escritora invitada, mi hermosa hermana Dayana, quien nos trae su particular punto de vista sobre lo que es el vivir y puede que muchos lleguemos a compartir su opinión y a reflejarnos en ella, así que abro comillas y les dejo sus maravillosas palabras.

Tras muchas experiencias vividas he conseguido notar que mi personalidad es sumamente fuerte, pero con una sonrisa y siendo amable logro lo que quiero. Cuando entablo lazos de amistad con alguien le ofrezco lo mejor de mi misma. Tengo un don increíble para hacer reír a los demás. Me siento una mujer querida, talentosa, responsable, condescendiente y amorosa, aunque me costó 30 años darme cuenta de la gran persona que soy.

Desde muy pequeña tuve muchos complejos que hicieron estragos en mí. He sido una persona insegura y a veces temerosa, pero sentir el amor que recibo de las personas que me rodean, palpar mis logros y ver los resultados de mis aportes, ha hecho que reflexione a cerca de mis cualidades. 

Soy partidaria de que es necesario hacernos notar en el lugar en que estamos, pero de una manera sencilla, sin caer en la prepotencia. También estoy a favor de participar, de preguntar, de responder, dialogar, investigar y transmitir los conocimientos adquiridos.

Valoro lo que Dios y la vida me han dado; agradezco la fortuna de estar rodeada de personas maravillosas: mi familia, mi pareja y mis amigos.

De mi familia puedo señalar que mi madre es una mujer fuerte y orgullosa, pero sin duda en la que más confío, mi soporte y apoyo. Mi padre, amoroso y ocurrente, del que heredé muchos de mis dones, rebosó mi vida de tanto amor que aún en su ausencia física logro disfrutar de su cariño. Mi hermana mayor, fue, es y será de esas personas en las que ves un ejemplo, que llegas a decir “quiero ser como ella”. Mi hermano, el del medio, porque soy la más chica de edad, el que me busca hasta debajo de las piedras, ese hombre de tanta fortaleza que me hace ver en varias ocasiones que la vida no es tan dura como creo; y de mis sobrinos puedo sentir ese amor correspondido que tanto bien hace a mi vida.

Miro al pasado y veo a una niña triste, pero la mujer del presente es un ser completo que disfruta de cada momento, que trabaja para ser cada día una mejor persona, sencilla y a la vez compleja, que sabe que la felicidad es algo efímero que se debe disfrutar al máximo, sin pensar mucho y tener los ojos bien abiertos para que el momento quede grabado en la memoria.

De eso se trata la vida, de vivirla y que cada instante nos dé un aprendizaje. La definición del término vida está sujeta a la interpretación individual de cada ser humano. En un sentido elemental la vida es saber que la verdadera felicidad es hacer feliz a los que amamos; es reírnos a carcajadas hasta quedarnos sin aliento, es sentarse a conversar con la familia; es compartir con los amigos y saber que hay uno de ellos en el que confías más que en ti mismo; es saber que tuviste al mejor padre del mundo, que lo abrazaste y que le dijiste cada vez que pudiste que lo amabas; es tener como mejor amiga a tu madre; es tener también un par de hermanos y cuatro sobrinos por los que darías tu propia vida; es crecer y hacerte responsable por el sustento de tu hogar; es estudiar lo que más te gusta y ejercer en ello; es leer un buen libro; es tomarte una copa de vino o un vaso de whisky con agua de coco; es ir a la playa con todos tus amigos o con uno de ellos y que el calor de esa compañía sea más fuerte que el calor del sol.

Es ver sonreír a un niño, es ayudar al prójimo, es orar por las noches y agradecer a Dios por lo afortunado que eres; es oír, es ver, es sentir, es tocar. Es estar enamorado y ser correspondido; es reconciliarse con esa persona especial; es tener muchos amigos y sentir que a todos les encanta estar contigo; es tener el don de hacer reír a los demás. Es sentirte querido y poder querer del mismo modo. Es saber que tienes talento en algo y reconocer que no eres bueno para otras cosas, pero que aún así, te atreves a enfrentar el reto.

Es un buen plato de comida; en beber agua con sed; es dormir hasta tarde; es no escuchar el despertador. Es despertar y ver a la persona que amas a tu lado. Es ver tu programa de televisión favorito o ver una película que te hizo llorar a mares. Es verte al espejo y sentirte atractivo, es conseguir dinero en el bolsillo del pantalón y que ese mismo pantalón te quede un poco grande.

La vida es tener la satisfacción de lograr lo que te propones; es aprender de los errores; es llorar desconsoladamente; es sentirte orgulloso de ti mismo. Es, en fin, todos los momentos que te hacen sentir vivo.

Dayana Vásquez Vásquez, comunicadora social, productora audiovisual y periodista del diario El Universal en Venezuela.
Síguela en @dayanamw