Aprendamos a visualizar


Pensar en positivo es una frase que hemos escuchado mucho en los últimos años y que viene muy arraigada a lo que conocimos en la década pasada como Inteligencia Emocional, estoy más que convencida que nuestra presente década es la de la Inteligencia Espiritual, así que ese pensar en positivo viene desde el planteamiento de nuestro sentir más profundo y trasciende hacia nuestra cotidianidad, con nuestra presencia planetaria, tanto como ciudadanos, padres, hijos, empleados, vecinos, amigos y compañeros, es decir, desde adentro hacia afuera se va construyendo un hogar, una ciudad, un país, un planeta. El país no son los demás, el cambio planetario no es culpa de otros, todo comienza en nosotros, desde ese cumulo de pensamientos acertados o negados, los buenos y los malos deseos, van haciendo nuestra constante realidad, y se reflejan, trayendo a nosotros seres y lugares que hemos creado a partir de cada pensamiento, que como gotas, van llenando el vaso de nuestras vidas.

Visualizar es parte de ese pensar en positivo, es un pensar en grande, poco conformista, que va de la mano con nuestros sueños y con lo que queremos lograr, sean estados de ánimo, salud, prosperidad o cualquier otra cosa que deseemos alcanzar. Visualizar es pedir con nuestros pensamientos, con aquello en lo que pongamos atención, con nuestros anhelos, con nuestros deseos, tanto si deseamos que ocurran o no, en ambos casos, estamos pidiendo.

Pensar en positivo puede estar muy emparentado con el optimismo, así como muy desligado del rencor y la angustia, uno porque nos lleva a lo ya ocurrido, la otra porque nos traslada a lo que aún no ocurre. Todo pensamiento vibra, irradia una señal y atrae una señal, así que es importante que nos preguntemos ¿a qué le estamos prestando atención? Ese enfocarse en lo que nos preocupa es utilizar la imaginación para crear algo que no deseamos. Un ser que visualiza en positivo es aquel que se arraiga a la concepción de felicidad como camino y no como destino, es una persona que encuentra posibilidades en todo aquello que le toque vivir, siendo cada ocasión una oportunidad para el aprendizaje de vida.

Nuestra actual realidad, cultura y forma de ver las cosas están compuestas por nuestra perspectiva, si empezamos a ver todo a través del ojo de la grandeza, es posible que lo pequeño crezca, reitero, sea esto bueno o malo, es por ello que debemos aprender a visualizar de manera positiva para que comiencen a coincidir con la realidad aquellos pensamientos en los que nos hemos concentrado.

Es difícil desalojar de nuestras mentes aquellos pensamientos resistentes, incluso algunos se han llegado a convertir en creencias, somos ahora lo que alguna vez pensamos que seríamos, así que lo invito a contestar esta pregunta ¿en dónde se piensa usted ahora y dónde se ha prometido estar en el futuro?

Nuestra mente no siempre es un lugar seguro, a veces un mal pensamiento tiene tanto tiempo habitando allí, que no sabemos cómo desalojarlo, cómo decirle que se vaya y nos deje en paz. Nuestra mente siempre está buscando aquello que nos falta, sin valorar aquello que tenemos y que alguna vez fue un pensamiento de lo que faltaba. Pero cuando aprendemos a elegir nuestros pensamientos de manera acertada, somos capaces de dirigir conscientemente los estados de ánimo que deseamos tener en nuestras vidas. 

Cuando vea algo que quiera en su vida, piense en ello, encuentre lugar para sentirlo, hable de ello, escríbalo, llévelo a su realidad. Hay algo que se conoce como “atención reticular” y es todo eso en lo que nos enfocamos y comenzamos a prestar mucha atención, por ejemplo, si usted desea un carro de una marca determinada y de un color especifico, entonces ocurre que ese carro se le comienza a aparecer por todos lados, comienza a verlo al cruzar la calle, estacionado en todas partes, hasta que al fin logra su sueño, o lo pospone y lo intercambia por otro sueño que volverá a robarse nuevamente su atención.

Visualizar es enfocarse en lo bueno, pensar en lo bueno, armar en nuestro ideario una realidad que merecemos, que se parece a nuestros sueños, pero no es verla inalcanzable, es verla posible, nuestra, abrazada a nosotros, parte de lo que somos y de lo que seremos, es un futuro que agradecemos porque ya lo vamos sintiendo propio y no ajeno. Visualizar es tener la certeza de que allí estaremos, sea el lugar que sea, por más lejano que se encuentre, ya nuestros pies lo caminan, ya nuestros ojos se agradan con su belleza. Es pensarnos saludables, vitales y amenos, saber que ahora lo somos porque ya pronto lo seremos.

Mantener la visualización no es tarea fácil, basta que uno lo empiece a intentar para notar con cuánta facilidad se resbala el pensamiento elegidode nuestro enfoque, y como hay muchos pensamientos que distraen y hacen ruido, suelen comerse de un bocado al pensamiento que intentamos visualizar. Así que enfocar y visualizar, van de la mano por un camino donde jamás se deben soltar.

Enfocarse simplemente es sentir al objeto hasta que se manifieste, así que no deje nada para luego, no deje de detenerse porque siempre lleva prisa con la vida, ya que visualizar es un verbo que podemos conjugar a cada momento, se trata de utilizar la poderosa fuerza de las imágenes mentales para crear cosas que deseamos en nuestras vidas, pero con la plena convicción de que ya son nuestras, que podemos palparlas, sentirlas, olerlas, y hacer que empapen de emoción nuestro cuerpo, ya que todo aquello que pensamos, lo terminamos atrayendo y se convierte en posible y tangible.